lunes, 26 de diciembre de 2005

Las sensaciones... y el mar.

Me gustan los jueves, porque hago planes que no siempre cumplo, pero imagino y siento. Creo que era Pessoa el que decía que lo único real es la sensación. Entonces no importa que no me vaya a la playa de viernes a lunes. Imagino y siento lo que sería irme a la playa de viernes a lunes. Quedarme dormida y madrugar con Él, no con Pessoa, sino con el mar. Meter las manos en la arena. Buscar un respaldo de roca y quedarme sentada un rato largo. Comer pescado frito con puré. Tomar pisco sour con frío, bufanda y chaleco de lana. Comprarme una pulsera de conchitas que quizás nunca use, pero que es tan linda que no la puedo dejar. Frotarme las manos mientras camino y hacer fuuuuu para que salga el vaporcito tibio de adentro y luego inspirar el aire con olor a sal y agua. Imagino y siento lo que sería irme a la playa de viernes a lunes. Tengo la sensación, la clara sensación. Entonces, "pessoamente" hablando, es real. En la mañana también imaginé que aprendía a hacer sopaipillas (cada vez que digo o pienso sopaipillas, el cielo llueve); aunque eso me pareció menos real.

jueves, 15 de diciembre de 2005

Donde?

Dónde? ¿Dónde estás? ¿Qué sitio del mundo se está haciendo tibio con tu presencia?
(Vicente Huidobro)
pd. Desde ayer soy un desastre... desde ayer hago como que no te busco, para que tú hagas como que apareces....

viernes, 2 de diciembre de 2005

Escuchando un disco...

Anoche me senté en mi sillón café a escuchar el último disco de Serrat. Es en catalán. No entiendo lo que dice, pero suena lindo. Tan lindo. Alguien me llamó por teléfono. ¿Qué haces?, preguntó. Escucho un disco. Y dijo "ah" y luego "¿y?", y yo pregunté ¿y qué? Entonces se rió y dijo "¿qué haces además de escuchar el disco?, nadie se sienta a escuchar un disco". Yo sí. Y volví a mi sillón café a escuchar mi disco. Retrocedí a la canción que escuchaba antes de que sonara el teléfono. No entiendo lo que dice, pero suena tan lindo. Igual que él cuando me hacía señas por la ventana de esa sala en la Universidad.
Cremant núvols passa el soli tu i jo cardant a l'hora que en altres contrades plou i una altra part del món plora...

martes, 15 de noviembre de 2005

Agua al bote..

Hoy estuve sentada en un café esperándo a la S. que para variar no llegó.. en la mesa de enfrente dos amigas hacían un cuestionario de revista mientras tomaban su café... yo y mi gusto por escuchar conversaciones ajenas.. "¿Y si fueras un animal qué animal serías? ¿Y si fueras una flor? ¿Y si fueras un color?". Todas las preguntas tenían cinco alternativas posibles, lo que acotaba las posibilidades de respuesta. Más bien había que elegir entre ser perro, gato, ratón, venado o elefante. No salía pinguino ni castor. No logré identificarme con ninguno de los otros animales. No recuerdo las flores que nombraron. Sólo recuerdo que no estaba el tulipán ni la margarita. Los colores eran azul, rojo, verde, amarillo o negro. (Aunque en rigor el negro no es color, sino la ausencia de color). No escuché los resultados, porque terminé mi café y decidí que no quería esperar más y me fui. Me fui pensando en los medios de transporte, aunque en el cuestionario no salían los medios de transporte. Si fuera medio de transporte sería bote. Un bote de madera a remos...

miércoles, 2 de noviembre de 2005

Mi horóscopo...

Ayer mientras leía el diario (uno de esos que mienten) me detuve a leer mi horóscopo.. "semana estupenda. Nada la podrá entristecer. Tendrá el mundo a sus pies"... y pensé que me podrías llamar hoy como a las tres de la tarde y decirme que nunca te olvidas de mí. Sólo para ver si el horóscopo es cierto. Sólo para ver si esta vez no se me llenan los ojos de lágrimas como la última vez.

viernes, 28 de octubre de 2005

Dolores del corazón...

"Aunque no estés aquí.
Aunque estés a años sombra de distancia
te amo de repentea
las tres de la tarde,
la hora en que los locos
sueñan con ser espanta
pájaros vestidos de marineros
espantando nubes en los trigales..."
(Teillier)
Ayer en la tarde (a las tres de la tarde) me acordé de K. Pasé por casualidad frente a una tienda de libros usados y entré...y abrí (y toqué y leí) una edición muy bonita de Teillier que a él le hubiera gustado tener. Y no sé por qué me dió pena estar tan cerca del libro y no tan cerca de él. (O que el libro estuviera tan lejos de él). Tanta pena que me dolió el pecho como si me enterraran un cuchillo en el corazón. Claro que no fue un cuchillo, (en mi casa me di cuenta). Fue un alambrito blanco que se salió del sostén y tampoco fue en el corazón..

lunes, 3 de octubre de 2005

La lluvia y yo...

La lluvia y yo tuvimos nuestro verdadero primer encuentro hoy, desde que me bajé de la micro y todos corrían arrancando del agua... cerré los ojos y miré el cielo, (entonces se me ocurrió que los anteojos deberían tener algo así como los limpia para-brisas de los autos), porque cuando los abrí me sentí inmersa en la inmensidad del agua y casi choco con un señor que arrancaba como si fuera de azúcar... y mi alma volaba entre las nubes, truenos y relámpagos, el viento daba muerte a los paraguas y la gente mientras corría (pensando que se iban a mojar menos seguro) me miraba como si yo fuera un bicho raro bajo el agua con los ojos cerrados mirando el cielo y cantando la primera canción que se me venía a la cabeza y me sentía rodeada de cronopios que cantaban conmigo bajo la lluvia y dejaban caer las cosas de los bolsillos y perdían hasta la cuenta de los días...

lunes, 19 de septiembre de 2005

El tango...

Cuando era niña siempre quise aprender a bailar tango, me preguntaban por qué tango y no otra cosa, porque quiero aprender a bailar tango, siempre respondía lo mismo. . .Hoy viendo a una pareja bailar en un mal programa en la tele me doy cuenta que sigo queriendo aprender a bailar tango, porque el tango se baila de a dos que se van haciendo uno...

jueves, 15 de septiembre de 2005

Fantaseando...

Quiero producir mis propias escrituras. Nada más quiero hacer. Quiero leer, pensar y escribir. Fantaseo que logro organizarme para leer mucho, procesar mucha información teórica y producir ensayos top, agudos, inteligentes, lúcidos y delirantes a la vez. Gano concursos. Me publican todo. Alcanzo autonomía económica total. Soy una escritora. Una filósofa de la cultura, una procesadora de textos de cultura. Por que, ¿que otra cosa es si no escribir? poner en relación textos, producir textos donde otros textos dialoguen, a veces polémicamente, a veces no...Parece que mi fantasía es una mezcla de intelectual con mujer de mundo. O mujer con poder? (sólo algunos placeres mundanos). ¿Y la acción política?, en mi escritura pues! ahí juego mis cartas, ese sería mi aporte a la causa. Manos cuidadas sobre un libro o tecleando en un computador. Fascinando con la inteligencia, el vuelo del intelecto, la teoría más teórica.Quiero ser una filósofa sexy. Desarmar estereotipos en ese sentido. Lo que quiero es hacer una operación transformista. Crear un personaje. Una versión de lo que es femeneidad. No hay modelo original.Yo leo textos de teoría como si fueran novelas; pero es que cuentan una historia! Siempre hay posiciones que se están enfrentándo y aunque tal vez sepa cuál es la que va a ganar (según el autor que esté leyendo) el suspenso está en saber cómo lo hará, que argumentos usará, a que autores va a recurrir, que referencias va a utilizar, que relaciones nuevas (para una) va a establecer. Los textos de teoría igual tratan de pasiones y deseos, de amores y traiciones, de búsqueda de tesoros perdidos, de exploración de zonas remotas, de fantasías futuristas, o sea una gran mezcla de géneros y subgéneros. A veces también son poéticos como Nicole Brossard o Diamela Eltit. Entonces, ¿como no va a ser entretenido leer teoría?¿Que me ocurrirá? ¿me volveré neomarxista?, ¿o postmarxista?, ¿neohegeliana o neokantiana?, ¿bajaré de peso? (oh!! se me coló una pregunta de otro registro!!)Pregunta de fin de día : ¿Por que debo acostarme cuando deseo "hacer cosas" y levantarme cuando no deseo hacer nada?

lunes, 12 de septiembre de 2005

Los hombres que me gustan...

Los hombres que me gustan tienen la extraña cualidad de ser encantadores y perros malditos a la vez, como si en un segundo pudieran voltearme entera, volver al punto inicial y fascinarme como en el primer minuto que pasamos juntos. Cuando no son así, cuesta que las cosas salgan bien. Cualquier hombre que sienta cerca debe tener en cuenta tres cosas que siempre he odiado : todo detalle que suene a conquista, oír que soy especial y ver que se espantan cuando admito que no tomo ni fumo. Además de mencionar que por un largo rato no quiero compromisos, que a veces prefiero a un hombre rudo con decisión que uno tierno sin ella y que mientras estén conmigo permanezcan lo más fieles que puedan en mi presencia. Odio sentir que estoy en algo por sólo ponerle un nombre, porque me presente a su familia o porque tenga mi foto en su velador. Odio llamarlo por teléfono si no hay realmente que decir o ponerme nerviosa cuando lo visito. Odio todo lo que no parezca lo más normal posible y que se traduzca en presión. Presión por ser la pareja perfecta, la luz de sus ojos, su musa o algo parecido. Prefiero la tarea más liviana. Prefiero ser su amiga antes que nada, pero no más que nada. Cuando un hombre me gusta, la situación más estúpida o extraña puede gatillar que yo me fije en él. En esencia diría que los que no se interesan por mí son los que más me inquietan y encantan. A veces, suelo pensar que estoy destinada a pasar periódos de soledad bastante largos y no porque no conozca gente, si no porque los que conozco no me hacen sentir como los que alguna vez han estado conmigo y sé que en verdad en algún lugar existen...

domingo, 11 de septiembre de 2005

Cuando me acuerdo...

Cuando me acuerdo de mi país
me muero de pan,
me nublo y me voy,
me aclaro y me doy,
me siembro y se van,
me duele y no soy,
cuando me acuerdo de mi país.
Cuando me acuerdo de mi país
naufrago total...
Cuando me acuerdo de mi país
me escribo de sal,
me atraso de bien,
me angustio de tren,
me agrieto de mal,
me enfermo de andén,
cuando me acuerdo de mi país.
Cuando me acuerdo de mi país
me enojo de ayer....
(P. Manns)
A pesar de la inminente llegada de la primavera, llueve en T.; y yo no tengo ganas de salir de mi casa.. nada más que decir.

viernes, 12 de agosto de 2005

Los recuerdos...

Si un día necesito escapar.. hay lugares que me esperan. Lugares que son buenos y tiempos que son buenos. No es que "hayan" sido... "son" buenos.. porque permanecen y puedo saborear su bondad mediante la simple acción de abrir el archivo de los recuerdos, tomar uno y rellenar la memoria con los pensamientos que sugirió ese episodio... no es el suceso, sino la lección... no es el símbolo, sino el significado... no es lo externo lo que importa si no lo que ocurre al interior de uno por que "lo esencial, es invisible a los ojos.."
("Lo que realmente importa no es la lluvia,
sino su recuerdo tras la ventana en el invierno..")
Jorge Tellier

lunes, 11 de julio de 2005

El paraguas rojo...

Ha llovido todo el día en T. Me pone de buen humor ver caer agua desde las nubes... la ciudad se transforma, la gente escapa... me gusta observarlos correr olvidando que no hay escapatoria, que "cuando llueve todo se moja"... Hoy me senté en un café del centro a esperar a un amigo que nunca llegó... pero no me importó porque ví llover. Traté de imaginarme caminando por la lluvia encaramada en unos zapatos de taco alto, y una minifalda.. cubriéndome con un paraguas rojo.. no tengo zapatos con taco ni una minifalda, pero si tuviera me gustaría caminar vestida así por la lluvia.. no tengo ni uso paraguas.. pero si tuviera uno sería rojo..

sábado, 9 de julio de 2005

Confieso que...

Cuántas mañas, manías, aversiones, miedos y pudores ocultamos? cuántas confesamos, cuántas omitimos? Cuántas son irrelevantes? cuántas develan nuestro ser más íntimo, nuestro lado B, el que a veces no queremos mostrar? Veamos....

Confieso que no me gustan las betarragas, la coliflor, las aceitunas y las nueces, entre otras. Reconozco que en las mañanas reprogramo a lo menos dos veces mi despertador para dormir 10 o 20 minutos más ("despertar en las mañanas no me hace demasiado bien").

Confieso que antes de salir de mi casa me miro en el espejo a lo menos 3 o 4 veces.

Admito que sólo hace muy poco tiempo aprendí a valorar a Joan Manuel Serrat a pesar de que desde hace mucho tengo sus Cds..

Confieso que lo único que he escuchado de Lou Reed es el cover que hicieron Los Tres (All Tomorrow Parties) y "Take a walk on the wild side" que me la hizo escuchar un amigo y también admito que he escuchado a muy poquito Bob Dylan..

Confieso que he fantaseado con hombres desconocidos que veo por casualidad en la calle.. (una o dos veces no más).

Reconozco que no sé cocinar. No salgo de los huevos fritos, los tallarines y los bistecs mal cocinados.

Reconozco que en mi adolescencia me gustaban los New Kids on the Block, Loco Mía y Ricky Martin (pecados de juventud, puaj!!).

Confieso que me aburrí con Coronación de José Donoso, que no me gusta Pablo Neruda y que bostezo hasta el hastío con la mayoría de las películas de Woddy Allen .

Asumo que todavía le tengo miedo a la oscuridad, y a las historias de almas en pena y fantasmas, y que ahora se han sumado los gatos y los temblores..

Reconozco que cuando niña me apestaba el fútbol y que me llevaban obligada al estadio por que no tenían con quien dejarme.. mi fanatismo surgió con los años..

Confieso que a veces prefiero comer sola..

Admito que cuando niña creía en Dios... iba a la escuela dominical y más de alguna navidad la pasé disfrazada de angel en alguna iglesia de población..

Confieso que no me gusta Fidel Castro (ups!, esto me puede salir caro).

Reconozco que a veces miento para proteger a los inocentes (incluida yo, la más inocente de todos, por cierto).

Admito que hay días en que amanezco sin ganas de bañarme..

Admito que no me gustan los perfumes franceses.. ni muy dulces.. ni florales... confieso que siento un placer absoluto al pasar la peineta por mi pelo desenredado..

Confieso que me hubiese gustado ser más alta, y tener buena voz para cantar y tal vez ganarme la vida con eso.

Reconozco que jamás he fumado y que jamás me he emborrachado hasta perder la conciencia..

Asumo responsablemente que me aburre Spinetta

Confieso que lloré con el final de Angel Malo (bueno, y varios otros finales también). También derramé varias lágrimas cuando Clarita, la amiga de Heidi, pudo volver a caminar.

Confieso que disfruto extremadamente el flojeo, el hacer nada.

Reconozco que a veces me río con los chistes machistas e incorrectamente políticos del profesor Salomón y otros humoristas batracios. Confieso que a veces los viernes en la noche (a eso de las 23:00 horas) hago zapping selectivo entre I-Sat y Film Zone

Reconozco que tengo un sentimiento encontrado entre si es más importante la música que la letra de una canción..

Admito mi poca preocupación y mi falta de memoria para retener los nombres de algunas personas.

Reconozco que me gusta espiar las conversaciones de otros en la calle o en la micro.

Confieso que sé bastante inglés y lo practico muy poco. No manejo el lenguaje java. Reconozco que no sé lo que significa "brígido" y generalmente lo uso mal..

Confieso que hoy no podría vivir sin celular..

Confieso que tengo miedo de llegar a los 40 y a veces suelo ser bastante intolerante con algunas cosas. Admito que me carga que las personas citen a dos a tres autores en una conversación.

Confieso que se me produce una cierta contracción muscular cuando escucho que alguien dice "endenante" o "hubieron" o cuando leo más de una falta de ortografía en una sola frase..

Confieso también que me cargan las personas que hablan demasiado. Me aburren sobremanera las conversaciones de enfermedades y de automóviles. Me desesperan las reuniones donde sólo hay mujeres. Me cargan las minas con silicona y los desodorantes ambientales.

Confieso que leo bastante menos de lo que quisiera o debiera.

Admito que experimento cierta simpatía morbosa por los pecados capitales..(con dos o tres de ellos en particular)

¿Cuánto aves marías y cuántos padres nuestros tendré que rezar por esto?

sábado, 21 de mayo de 2005

Lo bello de olvidar...

Tengo el pelo bastante más corto y te puedo asegurar que un par de kilos menos; he cambiado un poco mi forma de vestir y también la de sonreír.. estoy feliz porque ganó la Michelle y he asumido que entre todo lo que soy, lo que más me gusta ser es militante socialista; perdí el contacto fluído con mi lote de la U aunque de una u otra forma siempre sé como están; desde que te fuiste que no voy a un ciclo de cine francés; mi adicción al café sigue intacta; escucho la misma música, leo casi a los mismos autores; a veces camino por alguna de las calles que aplanabamos juntos y, sabes? ya casi no te vienes a mi mente; sigo sufriéndo de pies helados crónicos y la mayoría de mis mañas más insoportables siguen inmóviles en mi personalidad; tengo un par de prejuicios más y unos menos; he dejado de escribir lácrimogenas declaraciones de amor en papeles que después íban a dar a lo más profundo de mis cajones; he estado de visita en la cárcel más veces de las que quisiera y aunque no ha sido agradable me ha servido para descubrir el valor de una amistad madura e incondicional, el sentido de la lealtad; hay un hombre que me quita el sueño.. y otro que me lo provoca; he aprendido con dolor que la confianza casi nunca puede ser eterna; sentí cierta nostalgia de las rabietas autoritarias de Lagos y ya dejé de detestar la sonrisa falsa de Lavín; estoy bien.. no me puedo quejar, la vida me enseñado a olvidarte, a no sentir rencor, a perdonar (si es que hubiera algo que perdonar); Ha pasado bastante tiempo desde que te fuiste, varios años desde que no te veo, y muuuuucho tiempo desde que escuché tu voz por última vez; pero aquí estoy, entera.. Sólo yo sé cuantas lágrimas mojaron mi cara por causa tuya, sólo yo sé cuán patética fui por tí, sólo yo sé lo mucho que me alegra haberte superado y hoy poder pronunciar tú nombre sin tener que bajar la mirada por la culpa, sólo yo sé lo lindo que fue amarte y lo bello que ha sido olvidarte.

martes, 8 de marzo de 2005

No me arrepiento de nada

No me arrepiento de nada
Desde la mujer que soy,
a veces me da por contemplar
aquellas que pude haber sido;
las mujeres primorosas,
hacendosas, buenas esposas,
dechado de virtudes,
que deseara mi madre.
No sé por qué
la vida entera he pasado
rebelándome contra ellas.
Odio sus amenazas en mi cuerpo.
La culpa que sus vidas impecables,
por extraño maleficio,
me inspiran.
Reniego de sus buenos oficios;
de los llantos a escondidas del esposo,
del pudor de su desnudez
bajo la planchada y almidonada ropa interior.
Estas mujeres, sin embargo,
me miran desde el interior de los espejos,
levantan su dedo acusador
y, a veces, cedo a sus miradas de reproche
y quiero ganarme la aceptación universal,
ser la "niña buena", la "mujer decente"
la Gioconda irreprochable.
Sacarme diez en conducta
con el partido, el estado, las amistades,
mi familia, mis hijos y todos los demás seres
que abundantes pueblan este mundo nuestro.
En esta contradicción inevitable
entre lo que debió haber sido y lo que es,
he librado numerosas batallas mortales,
batallas a mordiscos de ellas contra mí
—ellas habitando en mí queriendo ser yo misma—
transgrediendo maternos mandamientos,
desgarro adolorida y a trompicones
a las mujeres internas
que, desde la infancia,
me retuercen los ojos
porque no quepo en el molde perfecto de sus sueños,
porque me atrevo a ser esta loca, falible, tierna y vulnerable,
que se enamora como alma en pena
de causas justas, hombres hermosos,
y palabras juguetonas.
Porque, de adulta, me atreví a vivir la niñez vedada,
e hice el amor sobre escritorios
—en horas de oficina—
y rompí lazos inviolablesy me atreví a gozar
el cuerpo sano y sinuoso
con que los genes de todos mis ancestros
me dotaron.
No culpo a nadie.
Más bien les agradezco los dones.
No me arrepiento de nada, como dijo Edith Piaf.
Pero en los pozos oscuros en que me hundo,
cuando, en las mañanas,
no más abrir los ojos,
siento las lágrimas pujando;
veo a esas otras mujeres esperando en el vestíbulo,
blandiendo condenas contra mi felicidad.
Impertérritas niñas buenas me circundan
y danzan sus canciones infantiles contra mí
contra esta mujer
hecha y derecha,plena.
Esta mujer de pechos en pecho
y caderas anchas
que, por mi madre y contra ella,
me gusta ser.
Gioconda Belli (poeta nicaragüense)

lunes, 27 de diciembre de 2004

Si tú..

"Si tú todavía estuvieras aquí... yo sería más feliz..."