lunes, 19 de septiembre de 2005

El tango...

Cuando era niña siempre quise aprender a bailar tango, me preguntaban por qué tango y no otra cosa, porque quiero aprender a bailar tango, siempre respondía lo mismo. . .Hoy viendo a una pareja bailar en un mal programa en la tele me doy cuenta que sigo queriendo aprender a bailar tango, porque el tango se baila de a dos que se van haciendo uno...

jueves, 15 de septiembre de 2005

Fantaseando...

Quiero producir mis propias escrituras. Nada más quiero hacer. Quiero leer, pensar y escribir. Fantaseo que logro organizarme para leer mucho, procesar mucha información teórica y producir ensayos top, agudos, inteligentes, lúcidos y delirantes a la vez. Gano concursos. Me publican todo. Alcanzo autonomía económica total. Soy una escritora. Una filósofa de la cultura, una procesadora de textos de cultura. Por que, ¿que otra cosa es si no escribir? poner en relación textos, producir textos donde otros textos dialoguen, a veces polémicamente, a veces no...Parece que mi fantasía es una mezcla de intelectual con mujer de mundo. O mujer con poder? (sólo algunos placeres mundanos). ¿Y la acción política?, en mi escritura pues! ahí juego mis cartas, ese sería mi aporte a la causa. Manos cuidadas sobre un libro o tecleando en un computador. Fascinando con la inteligencia, el vuelo del intelecto, la teoría más teórica.Quiero ser una filósofa sexy. Desarmar estereotipos en ese sentido. Lo que quiero es hacer una operación transformista. Crear un personaje. Una versión de lo que es femeneidad. No hay modelo original.Yo leo textos de teoría como si fueran novelas; pero es que cuentan una historia! Siempre hay posiciones que se están enfrentándo y aunque tal vez sepa cuál es la que va a ganar (según el autor que esté leyendo) el suspenso está en saber cómo lo hará, que argumentos usará, a que autores va a recurrir, que referencias va a utilizar, que relaciones nuevas (para una) va a establecer. Los textos de teoría igual tratan de pasiones y deseos, de amores y traiciones, de búsqueda de tesoros perdidos, de exploración de zonas remotas, de fantasías futuristas, o sea una gran mezcla de géneros y subgéneros. A veces también son poéticos como Nicole Brossard o Diamela Eltit. Entonces, ¿como no va a ser entretenido leer teoría?¿Que me ocurrirá? ¿me volveré neomarxista?, ¿o postmarxista?, ¿neohegeliana o neokantiana?, ¿bajaré de peso? (oh!! se me coló una pregunta de otro registro!!)Pregunta de fin de día : ¿Por que debo acostarme cuando deseo "hacer cosas" y levantarme cuando no deseo hacer nada?

lunes, 12 de septiembre de 2005

Los hombres que me gustan...

Los hombres que me gustan tienen la extraña cualidad de ser encantadores y perros malditos a la vez, como si en un segundo pudieran voltearme entera, volver al punto inicial y fascinarme como en el primer minuto que pasamos juntos. Cuando no son así, cuesta que las cosas salgan bien. Cualquier hombre que sienta cerca debe tener en cuenta tres cosas que siempre he odiado : todo detalle que suene a conquista, oír que soy especial y ver que se espantan cuando admito que no tomo ni fumo. Además de mencionar que por un largo rato no quiero compromisos, que a veces prefiero a un hombre rudo con decisión que uno tierno sin ella y que mientras estén conmigo permanezcan lo más fieles que puedan en mi presencia. Odio sentir que estoy en algo por sólo ponerle un nombre, porque me presente a su familia o porque tenga mi foto en su velador. Odio llamarlo por teléfono si no hay realmente que decir o ponerme nerviosa cuando lo visito. Odio todo lo que no parezca lo más normal posible y que se traduzca en presión. Presión por ser la pareja perfecta, la luz de sus ojos, su musa o algo parecido. Prefiero la tarea más liviana. Prefiero ser su amiga antes que nada, pero no más que nada. Cuando un hombre me gusta, la situación más estúpida o extraña puede gatillar que yo me fije en él. En esencia diría que los que no se interesan por mí son los que más me inquietan y encantan. A veces, suelo pensar que estoy destinada a pasar periódos de soledad bastante largos y no porque no conozca gente, si no porque los que conozco no me hacen sentir como los que alguna vez han estado conmigo y sé que en verdad en algún lugar existen...

domingo, 11 de septiembre de 2005

Cuando me acuerdo...

Cuando me acuerdo de mi país
me muero de pan,
me nublo y me voy,
me aclaro y me doy,
me siembro y se van,
me duele y no soy,
cuando me acuerdo de mi país.
Cuando me acuerdo de mi país
naufrago total...
Cuando me acuerdo de mi país
me escribo de sal,
me atraso de bien,
me angustio de tren,
me agrieto de mal,
me enfermo de andén,
cuando me acuerdo de mi país.
Cuando me acuerdo de mi país
me enojo de ayer....
(P. Manns)
A pesar de la inminente llegada de la primavera, llueve en T.; y yo no tengo ganas de salir de mi casa.. nada más que decir.