viernes, 28 de octubre de 2005

Dolores del corazón...

"Aunque no estés aquí.
Aunque estés a años sombra de distancia
te amo de repentea
las tres de la tarde,
la hora en que los locos
sueñan con ser espanta
pájaros vestidos de marineros
espantando nubes en los trigales..."
(Teillier)
Ayer en la tarde (a las tres de la tarde) me acordé de K. Pasé por casualidad frente a una tienda de libros usados y entré...y abrí (y toqué y leí) una edición muy bonita de Teillier que a él le hubiera gustado tener. Y no sé por qué me dió pena estar tan cerca del libro y no tan cerca de él. (O que el libro estuviera tan lejos de él). Tanta pena que me dolió el pecho como si me enterraran un cuchillo en el corazón. Claro que no fue un cuchillo, (en mi casa me di cuenta). Fue un alambrito blanco que se salió del sostén y tampoco fue en el corazón..

lunes, 3 de octubre de 2005

La lluvia y yo...

La lluvia y yo tuvimos nuestro verdadero primer encuentro hoy, desde que me bajé de la micro y todos corrían arrancando del agua... cerré los ojos y miré el cielo, (entonces se me ocurrió que los anteojos deberían tener algo así como los limpia para-brisas de los autos), porque cuando los abrí me sentí inmersa en la inmensidad del agua y casi choco con un señor que arrancaba como si fuera de azúcar... y mi alma volaba entre las nubes, truenos y relámpagos, el viento daba muerte a los paraguas y la gente mientras corría (pensando que se iban a mojar menos seguro) me miraba como si yo fuera un bicho raro bajo el agua con los ojos cerrados mirando el cielo y cantando la primera canción que se me venía a la cabeza y me sentía rodeada de cronopios que cantaban conmigo bajo la lluvia y dejaban caer las cosas de los bolsillos y perdían hasta la cuenta de los días...