No es lo mismo que llueva a que no llueva. Definitivamente no. No es lo mismo dormir con lluvia entre el techo y la almohada que dormir sin lluvia entre la almohada y el techo. No es lo mismo ser despertado por el no-silencio de la lluvia que despertar al silencio rotundo de la no-lluvia. No es lo mismo tomar un café cortado doble y dos gotas de lluvia, que tomar un cortado sin lluvia. No es lo mismo levantarse sin lluvia ni apuro por llegar temprano y seca a ninguna parte que levantarse con urgencia y con lluvia para puro meter las botas en la poza que se forma entre mi casa y la esquina. No es lo mismo silbar gris bajo las nubes que silbar verde bajo la lluvia. No es lo mismo tocar tú cara con mi mano mojada que no tocarte ni llo-verte.
1 comentario:
No es lo mismo estar en Santiago que en Temuco te faltó poner.. si quisiera hilar fino diría que quisiste usar la lluvia como metáfora de algo (o alguien) que no está y que quisieras que estuviera cerca. No sé, pero como siempre... lindo, muy lindo.
Publicar un comentario