Ayer una mujer que estaba sentada en la escalera de el edificio al que subo todo los días, me quedó mirando y me pidió mi mano para leerla. Me acordé del cuento de Cortázar, y mientras ella me decía que mi línea de la vida estaba cortada, que el monte de Venus y la sensualidad, y que sólo iba a tener tres grandes amores en la vida, yo pensaba en una línea que salía de un sobre y recorría cuadros, calles, buses, medias de nylon, aduanas y puertos, hasta llegar a un barco y entrar a la pieza y llegar hasta un hombre y confundirse con la línea de una mano suicida...Hoy recibí un correo de H. donde me decía que tenía que ver ésta página http://www.bornmagazine.org/projects/linesofhand que la había encontrado ayer por casualidad y que se había acordado enseguida de mi y que quién más podría entender la emoción de ese descubrimiento.Todavía no le cuento la otra extraña coincidencia detrás de la suya, ni la emoción, ni el estremecimiento.Seguro que hasta fue a la misma hora.
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