La lluvia y yo tuvimos nuestro verdadero primer encuentro hoy, desde que me bajé de la micro y todos corrían arrancando de
l agua... cerré los ojos y miré el cielo, (entonces se me ocurrió que los anteojos deberían tener algo así como los limpia para-brisas de los autos), porque cuando los abrí me sentí inmersa en la inmensidad del agua y casi choco con un señor que arrancaba como si fuera de azúcar... y mi alma volaba entre las nubes, truenos y relámpagos, el viento daba muerte a los paraguas y la gente mientras corría (pensando que se iban a mojar menos seguro) me miraba como si yo fuera un bicho raro bajo el agua con los ojos cerrados mirando el cielo y cantando la primera canción que se me venía a la cabeza y me sentía rodeada de cronopios que cantaban conmigo bajo la lluvia y dejaban caer las cosas de los bolsillos y perdían hasta la cuenta de los días...
l agua... cerré los ojos y miré el cielo, (entonces se me ocurrió que los anteojos deberían tener algo así como los limpia para-brisas de los autos), porque cuando los abrí me sentí inmersa en la inmensidad del agua y casi choco con un señor que arrancaba como si fuera de azúcar... y mi alma volaba entre las nubes, truenos y relámpagos, el viento daba muerte a los paraguas y la gente mientras corría (pensando que se iban a mojar menos seguro) me miraba como si yo fuera un bicho raro bajo el agua con los ojos cerrados mirando el cielo y cantando la primera canción que se me venía a la cabeza y me sentía rodeada de cronopios que cantaban conmigo bajo la lluvia y dejaban caer las cosas de los bolsillos y perdían hasta la cuenta de los días...
1 comentario:
Y bien, como pediste , te estoy leyendo. Lamento que el señor K, siga siendo solo una letra en el gran albun de la vida.
A mí tambien me sucede, a veces, que prefiero dejar de lado las obligaciones, y acostarme tarde. Pero las obligaciones familiares, pesan mas y si son dulces: impostergables. Un consejo, disfruta de la vida. Siempre hay recompensas.
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